martes, 11 de mayo de 2010

Cullen y Bella, los nombres más populares para los recién nacidos

Fuente: http://www.abc.es/
Mordida echa por: Daniux


La hija de Gwyneth Paltrow y Chris Martin se llama Apple («Manzana» en español), los retoños de los Beckham, Brooklyn, Romeo y Cruz; y, una de las pequeñas de «Brangelina», Shiloh Nouvel (que mezcla el hebreo y el francés para componer «El nuevo Mesías»). Pero no solo los famosos escogen nombres extraños para sus hijos, ya que la última moda entre los bebés estadounidenses es llamarse Cullen o Bella.

El «fenómeno Crepúsculo» ha llegado hasta los bautizos y el apellido del vampiro que interpreta Robert Pattinson ha escalado 297 puestos en el ranking de los nombres más populares, según los registors de la Social Security Administration estadounidense.

Y más aún, Jacob (el personaje que interpreta Taylor Lautner) e Isabella (como se llama Kristen Stewart en la saga) se mantienen como el número uno entre los nacidos en 2009.

Como no podía ser de otra forma, el «efecto Obama» también ha influido en los papás del país, entre los que se ha puesto de moda escoger el nombre de Maliyah (una versión de «Malia», la primogénita de la casa) para sus niñas, subiendo 153 puntos hasta el puesto 192. También el nombre de su hermana, Sasha, es 101 puestos más popular ahora, manteniéndose en el número 261. La primera dama, Michelle, se sitúa en el puesto 104 y el presidente, ha pasado del puesto 2.424 del año pasado al 1.993.

Con 69 bebés llamados «Barack» quienes nacieron en el 2009, continúa escalando peldaños en la lista ascendiendo al lugar número 1,993 del 2,424 en el 2008, y desde el 12,535 en el 2007.
El nombre Miley (relacionado con Cyrus, la actriz que encarna a Hannah Montana) ha descendido este últim o año, así como el de una de las celebrities más famosas (y de capa caída) Lindsay (Lohan).

Las «Tiffanys» ya no están de moda
Según la revista «Time», los nombres suelen elegirse según modas, ya que en los años ochenta las niñas estadounidenses solían recibir nombres tipo Tiffany, Ashley o Brittany; una tendencia que ha cambiado estos últimos años para pasar a nombres más suaves como Emma, que cada vez se ha ido extendiendo más.

Uno de los nombres clásicos es Elvis. Según el informe anual del Comisionado de la Administración, el rey del rock se deslizó desde su posición 713 del 2008 a la 858 en el 2009. No obstante, se mantienen en el ranking Presley, para las niñas, y King, para los niños.

La pequeña Usnavi o el niño Arroba
Quizá la paternidad despierta la imaginación. Esa sería una buena explicación para todos esos nombres hilarantes que algunos niños han recibido al nacer.

En 2007 una pareja china decidió llamar «@» a su recién nacido. Sí, «Arroba». Al parecer, la pronunciación inglesa del término recuerda a la expresión «lo queremos», en mandarín. No sabemos si finalmente cumplieron su propósito, ya que ese mismo año, el gobierno de Pekín proclamó una prohibición sobre ciertos nombres, que incluyeran números o símbolos, que se habían puesto de moda, y es que un nombre original es sinónimo de individualidad en un país donde el 87% de los 1.300 millones de chinos llevaba uno de los 129 apellidos más comunes, según datos de 2006 recogidos por la BBC.

En Venezuela, por ejemplo, es costumbre castellanizar nombres extranjeros. Así, Yhobany (del italiano Giovanni) o Maiquel (del inglés Michael) son nombres muy comunes. También se ha puesto de moda mezclar el nombre del padre y de la madre, consiguiendo combinaciones inverosímiles. Y lo más llamativo, escoger el nombre de un barco para una recién nacida: sí, las «Usnavis» (de US Navy), existen.

Saddam Hussein o Jorobado: entre el tributo y los malos espíritus
En Lakhanow, una aldea del norte de la India, gritas «Saddam Hussein» y salen niños por todas partes. Al poco de morir el dictador irakí, numerosos padres de esta y otras localidades sunitas, quisieron rendirle homenaje poniendo a sus retoños tal nombre. «Si Dios quiere, un día nuestra aldea estará llena de Saddam Husseins», dijo Ejaj Alam, de 35 años, y padre de un pequeño Saddam Hussein (rebautizado a los tres años) a la BBC.

El caso de los malasios es uno de los más peculiares. La moda de nombres originales llegó hasta tal punto que en 2006 el Departamento Nacional de Inscripciones de Malasia se vio obligado a publicar una lista de nombres prohibidos. Entre ellos, Hitler, Cabeza Apestosa o Cero Cero Siete. Lo que oyen.

Algunas etnias tienen como tradición poner nombres desagradables a sus descendientes para espantar a los malos espíritus, un hábito que las autoridades del país quisieron desterrar. Y por ello, hoy nadie llegará al mundo con el nombre de Ah Chwar (Víbora), Woti (Coito) o Khiow Khoo (Jorobado). Nada de animales, vegetales, frutas o colores ni tampoco números o títulos nobiliarios.


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